Entorno
OVIEDO, EXPLORAR Y EXPERIMENTAR
Todo es fácil en Oviedo
¿QUÉ VER EN OVIEDO?
La Ciudad del Prerrománico
Oviedo podría denominarse como la ciudad del Prerrománico, porque de toda Asturias es la que más monumentos de esta época tiene, tanto en el centro de la ciudad como en el entorno. Si estamos por el corazón urbano, magníficos ejemplos son algunos detalles de la antigua Iglesia de San Tirso El Real, la iglesia de San Julián de los Prados – también conocida como Santullano – o la Fuente de la Foncalada, cuyas piedras impregnadas de musgos y aguas rezuman antigüedad. Mención especialísima requiere la Cámara Santa, creada por el monarca asturiano Alfonso II.
El Oviedo antiguo
Una “regia sedes” con sus cinco torres. El Antiguo, como se conoce popularmente al casco histórico de Oviedo, conserva casi intacta su faz de “regia sedes”, de urbe vinculada a la monarquía asturiana en sus recios orígenes. Por esta razón una vuelta por la ciudad antigua es un mano a mano con la historia. Entre las estrechas y sinuosas calles del Antiguo muchos siglos de historia nos contemplan.
De museos
Los museos imprescindibles de Oviedo. Lo valioso de sus fondos y el espacio en el que se encuentran hacen que la visita resulte obligada. Apunta para ello los museos imprescindibles de la ciudad asturiana de Oviedo: Museo Arqueológico de Asturias, Museo de la Iglesia, Museo de Bellas Artes de Asturias, Centro Prerrománico Asturiano, Museo Arqueológico de Asturias...
¿QUÉ HACER?
Caminar Oviedo
Oviedo es una ciudad para recorrer a pie. Al margen de los monumentos, museos o esculturas, la actividad comercial hace de Oviedo una de las grandes ciudades del norte de España para ir de compras. La arteria principal, la calle Uría, es también epicentro del comercio en Oviedo. La oferta gastronómica es otro de los atractivos. En la capital se fusiona la cocina tradicional y de vanguardia y aglutina a muchos de los referentes de la gastronomía asturiana.
Sus parques, una maravilla
El municipio de Oviedo cuenta con 586 zonas verdes, lo que supone una superficie total de 2.211.030 m2 de parques y jardines. El pulmón de Oviedo es el Campo de San Francisco. Son 90.000 metros cuadrados de los que 55.000 son zonas verdes y en los que crecen casi mil árboles, algunos de siglos. La historia del Campo está unida a la historia de Oviedo.
¿QUÉ COMER?
Tierra de “fartones” y “guisanderas”
En Oviedo se calcula que hay 1 establecimiento hostelero por cada 120 habitantes así que el visitante tendrá donde elegir. Aunque hay restaurantes y bares en todo el casco urbano y con una buena representación también en la zona rural del municipio, hay zonas de una mayor concentración y en gran parte, en zonas de paso de turistas. Las más conocidas están en: El eje Casco viejo-Fontán y sus aledaños. El Bulevar de la sidra, nombre que recibe la Calle Gascona. Rutas de vinos, en torno a las calles San Bernabé y Manuel Pedregal/Campoamor). Zona de Avenida de Galicia, “Distrito Gourmet”
Mar y río
Oviedo no tiene mar ni un importante río pero los tiene tan cerca que pescado y marisco reinan en sus mesas. De los pescados de mar más consumidos destaca la merluza, y en su receta de “a la sidra”, aunque dependiendo de la temporada son también muy apreciados la lubina –en su receta “al champagne” es típica de los banquetes- el “pixin” (rape) el besugo –cocinado “a la espalda”- o el bonito, de junio a octubre y otras, en principio más humildes como el bocarte (los más pequeños reciben el simpático nombre de “hombrinos”), la sardina, o el chicharro (jurel).
La sidra quiere ser Patrimonio Mundial
Aunque se bebe sidra en muchos países y en varias regiones de España, el único lugar donde se escancia es en Asturias. La sidra natural, fermentada y de hasta 22 variedades de manzana, es solo uno de los tres tipos que tienen Denominación de Origen Protegido (DOP) que comparte con otras dos que no se escancian: la sidra natural de nueva expresión, con microburbujas; y la sidra espumosa, con carbónico que proviene de la propia fermentación.